Post #24: Lo que me gusta del dinero

Hoy quiero abrir el melón sobre un tema tabú. Sobre algo que nos gusta a todos aunque parezca que está feo decirlo en voz alta. Y no me refiero a follar, eso al final todos lo tenemos más naturalizado. Me refiero a algo todavía más escabroso. Me refiero al dinero.


A mí me gusta el dinero, a ti te gusta el dinero, a la abuela de 80 años que vive en el tercero de tu bloque también le gusta el dinero.


Y es que da igual que evitemos hablar del tema, porque el tema igualmente ocupa nuestra mente. Nos preocupa que el precio del aceite de oliva suba tanto que parezca un artículo de lujo, nos preocupa que el número de nuestra cuenta corriente tenga dos dígitos, nos preocupa que para poder comprar una vivienda tengamos que ahorrar 10+ años. Así que vamos a hablar del elefante en la habitación. Vamos a hablar de dinero.


Aunque suene obvio, el dinero nos gusta porque lo necesitamos para satsifacer nuestras necesidades básicas: alimento, techo, ropa, luz y agua. Y una vez cubiertas las necesidades básicas, sirve para hacernos la vida más fácil: para vivir en una casa más cómoda, para poder tener un coche en vez de depender del transporte público, para comprar comida hecha en vez de tener que cocinar tú mismo. Y cuando tu vida ya es cómoda, también te sirve para comprar cosas que te hacen feliz: unas botas que elevan tu outfit, la entrada a un concierto, un vuelo a un país exótico. Ya sabéis, el dinero no da la felicidad, pero yo prefiero llorar en un Mercedes.


Es verdad que hay que tener en cuenta que el dinero es un problema tanto si lo tienes como si no. Porque el que no tiene dinero tiene un problema, no hace falta explicar el porqué. Pero el que tiene dinero tiene el problema de cómo gestionarlo. Creo que ya es de todos sabido que los que ganan la lotería suelen acabar arruinados en cuestión de pocos años. Y es por la misma razón por la que la gente que es adinerada de herencia, es capaz de mantener sus recursos. Porque los ganadores de lotería han obtenido el dinero pero no los conocimientos de cómo gestionarlo. Y los herederos, junto con el patrimonio, han recibido las nociones de cómo explotarlo.


Pero claro, si nos da vergüenza, apuro, o miedo hablar del dinero, ¿cómo vamos a aprender a gestionarlo? En el instituto no se enseña absolutamente nada sobre gestión de finanzas personales. Y luego la gente se queja cuando el banco no le aprueba una hipoteca cuya cuota supera el 30% de sus ingresos mensuales. Y lo que no se dan cuenta es que el banco les acaba de hacer un favor.


Así que voy a abrir la veda. Me gusta el dinero, y todo lo que se puede obtener con él. Me gustan los meses en los que no llego justa a fin de mes, me gusta comer en restaurantes, me gusta ir al cine, me gusta poder ir a terapia, me gusta comprar decoración o ropa bonita, me gusta hacer un buen viaje al año, me gusta hacer regalos a mis seres queridos sin agobiarme, me gusta encender la calefacción sin remordimientos, y me gusta coger un taxi de vez en cuando.


Y a quien no le guste, que me explique el porqué. Hasta el próximo domingo.

Archivos

Hands counting 100 dollar bills using a calculator and money counter on a table.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *